No sé si fue la cantidad y calidad de familias que asistieron.
No sé si fue la magia invisible que el Shabat propone.
No sé si fue la alegría de encontrarnos sin apuros ni obligaciones a disfrutar entre nosotros con nuestros hijos y alumnos.
No sé si fue la necesidad de regalarnos un momento sagrado y feliz.
No sé si fueron los hermanos mayores, los adolescentes, ya Bnei Mitzvá los que le agregaron ritmo y sabor al encuentro.
No sé si fue la bobe que cantó Ierushalaim shel Zahav.
No sé si fueron los textos profundos que leyeron nuestros alumnos.
No sé si fue la emoción de los docentes y de Tzivia de poder mostrar algo de la maravilla que sucede en Talmud Torá cada semana.
No sé si fueron las melodías, las viejas y las recién aprendidas.
No sé si fueron los manjares y la abundancia de una mesa deliciosa.
Lo que sí sé es que todo esto junto hizo posible una cena de Shabat inolvidable.
Así concebimos nosotros a la comunidad. Espacio para todos, tiempos de alegría, lugar para las celebraciones, confianza y respeto, fraternidad y estudio, fiesta y reflexión.
Gracias a todos.
Silvina Chemen



2 comentarios:
Queremos agradecer el momento tan agradable, cálido, divertido que pasamos junto a ustedes y a todas las familias de Talmud Torá...
Afectuosamente...
Ian, Maia, Gaby y Silvy Sandler...
Queremos agradecer el momento tan agradable, cálido, divertido que pasamos junto a ustedes y a todas las familias de Talmud Torá...
Afectuosamente...
Ian, Maia, Gaby y Silvy Sandler...
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